martes, 18 de diciembre de 2007

El Gran Gatsby.

Hace ya unos años, cuando estaba terminando el bachillerato, nos pusieron como tarea en clases de ingles leernos capítulo a capítulo "El Gran Gatsby". Ésta es la novela más conocida de F. Scott Fitzgerald, y uno de los grandes clásicos de la novela norteamericana del siglo XX, pese a lo cual tuvo muy poco éxito en su época (los años 20). Y para mí fue un pequeño impacto que hizo que mantuviera, durante unos pocos años después, la costumbre de leérmela de nuevo cada año.


La historia trata de un hombre enigmático y decidido, millonario aunque posiblemente gángster y, sobre todo, profundamente enamorado. Un tipo de nombre falso que está donde está por ser inteligente y muy listo, bien relacionado, pero del que nada se sabe en realidad.

Una persona con todo el dinero que se pueda desear, pero que daría todo lo que tiene por conseguir lo que de verdad desea: la única mujer a la que ha amado, Daisy.

La novela narra muy bien el estilo de vida de los años 20, el desenfreno, la locura del alcohol prohibido y los americanos ricos deseando divertirse en un ambiente de riqueza desbocada. Las fiestas de Gatsby, con todo el lujo que se pueda imaginar, son las mejores y los asistentes demuestran su baja catadura moral en ellas. Pero Gatsby no es así, y se mantiene al margen. En realidad solo las organiza para cruzarse un día con Daisy.

Al final todo sale a la luz, y Gatsby demuestra que en esa sociedad pervertida él, el delincuente, es mejor persona que los que le rodean. Y pasan cosas terribles, y... bueno, finalmente Nick, el personaje a través del cual se narra la novela, acaba asqueado...

Cuando comencé la universidad estuve durante mucho tiempo sin relacionarme con nadie. Fueron mis amigos los que se acercaron a mí, después de un par de meses, y para entonces me habían puesto de apodo "Gatsby", solo por la semana que estuve llevándolo conmigo a clase. No duró en el tiempo porque no estoy a la altura del personaje, y porque en realidad a mí nunca me han gustado mucho los apodos (nada que ver con los ápodos, por cierto).

Pero durante un tiempo, para algunas personas, fui Gatsby.
Y hoy que hace tanto tiempo que no releo la novela, me apetecía volver a sentirme así.

Leedla, no os defraudara.

6 comentarios:

Max Von Gerlach dijo...

Quizás todos hayamos hecho nuestros pinitos en inglés con este libro.

Interesante historia de un galán estafador que encandiló a la alta sociedad estadounidense.
Quién no recuerda a Robert Redford haciendo de Jay Gatsby en la gran pantalla?

See you in Long Island,

oligoqueto dijo...

Encerrando secretos en las respuestas, toda una paradoja...
See you soon, Mr Von Gerlach...

phoebe dijo...

holaa
pasaba por aca jaja

voy a tratar de conseguir ese libro,parece estar bueno

saludosss

David dijo...

Es curioso, pero mantengo una relación especial con otra estupenda novela de Scott Fitzgerald: Suave es la noche. En su día tuve que posponer su lectura porque veía como se empezaban a dar ciertos paralelismos en mi vida que podían conducirme a una encrucijada similar a la del protagonista.

Sucede a veces, lo he hablado con más gente, que leemos historias en las que nos vemos reflejados de forma especial, porque lo que se desarrolla en el libro guarda semejanzas con sucesos que vivimos en esos momentos. Esas lecturas se viven con una intensidad especial que no se habría dado en el caso haberse producido en un momento diferente de nuestras vidas.

El caso es que no me gustaba como se manejaban los personajes de la novela de Scott Fitzgerald en Suave es la noche, especialmente el protagonista, cuyo destino parecía el de vivir convertido en un cínico que traicionaba sus valores. Sentí que el libro era una mala influencia para resolver adecuadamente mi situación y tomar la decisión correcta, por lo que con cierto temor lo dejé de lado sin llegar a terminarlo.

Lo tuve a mano y a la vista durante años, pensando retomarlo, antes de ser capaz de leerlo de nuevo hasta el final. Por una vez fue fantástico descubrirme distante de los personajes y, estando tan bien escrito, me decidí a leer también El gran Gatsby.

Por cierto, Max Von Gerlach, las películas sobre estas historias están muy bien, pero en la traslación al cine se pierde la mayor parte del trasfondo psicológico, la esencia que conduce a los personajes a esa decadencia vital.

Lalaith dijo...

Hola! Leí tu entrada hace un tiempo, no había leído este libro y tras leer tu post, me dio curiosidad. Me gustó :)

Saludos!

oligoqueto dijo...

Buenas Lalaith.
Estás buceando totalmente en el cajón de los recuerdos...
Sigue siendo una historia que me encanta. No soy ni de releer ni de volver a ver películas, pero este aun lo cojo de año en año, y cada vez descubro cosas nuevas...
Saludos.