viernes 23 de mayo de 2008

Fernández Míguel

Sí, Fernández Míguel, en ese orden y con esa tilde en la i.
Durante buena parte de mi vida fue mi mejor amigo. Mi único amigo tal vez, posiblemente...
Crecí con él y desapareció cuando crecí, pero en cierta forma nunca se fue, porque en cierta forma nunca estuvo. Y sin embargo era tan real...

Fernández Míguel fue mi amigo invisible hasta que un día se despidió de mí y dejé de saber de él. No tengo muy claro cuando llegó ni cuando se fue, y nunca me dijo porque se llamaba así. Nadie lo supo jamás y buscando en mi pequeña biografía no hay ningún rastro de ningún Miguel Fernández para inspirarme, aparte del poeta, que era un ilustre desconocido para mí cuando era un niño. Así que todo debió ser producto de mi imaginación, aunque muchas veces prefiero fantasear con que fue alguien de verdad. Y, de verdad, para mí fue alguien...

Sé, o creo saber, porque llegó, y me imagino el motivo de que desapareciera. Yo era un niño solitario, con hermanos demasiado mayores para jugar con ellos y ninguna persona de mi edad cerca para sentirme identificado. Así que seguramente me inventé a alguien, una persona que era todo lo que yo no era y a la que dejaban hacer todo lo que a mí me prohibían. Si a mí me enviaban a la cama pronto yo protestaba porque a Fernández Míguel le dejaban quedarse a ver la tele (Shogun, "Hai, Toranaga Sama"). Y si a mí me obligaban a bajarme de un árbol, Fernández Míguel me decía que no tenía porqué, que allí se estaba bien.

Yo era un niño bastante listo, muy curioso, con hermanos mayores a mi alrededor para alimentar muchas inquietudes. Jugaba con mis click y mis construcciones de Lego y Tente, y me entretenía dibujando o haciendo juguetes. Y escuchaba, mucho. Pero a veces debía estar demasiado solo. Y Fernández Míguel rellenó un hueco.
Más tarde, cuando empecé a ir al colegio, debió desaparecer perdido en alguna circunvolución de mi cerebro, entre los pollitos que una vez tuve de mascotas y los paseos que me daban en sus motos los amigos de mi hermano mayor. Creé mi primer círculo de amigos de verdad, aprendí a leer para ampliar mi mundo y dejé de estar solo, deje de necesitarle... Y un día, sin más, ya no estaba, se habia ido.

Aun hoy recuerdo a Fernández Míguel con mucho cariño. Más que a algunos amigos de carne y hueso que tuve y desaparecieron de mi vida tanto como él.
Y aunque no tenga ni idea de como era físicamente (nunca lo supe en realidad) y sea imposible identificarle con algo concreto, es una presencia muy viva en mi memoria...

Aunque alguno se hizo realidad, nunca uno de mis sueños fue tan real como él. Así que...

Hola Fernández Míguel. Nos seguiremos viendo.

PD: En la foto, Fernández Míguel, volviendo del trabajo.

jueves 22 de mayo de 2008

Googleando

¿Han probado alguna vez a hacer una búsqueda en Google con la combinación de palabras "mujeres metiéndose electrodos"? Pues si en alguna ocasión les da por realizarla en tales términos, se encontrarán como primera opción del Google el humilde blog de un servidor...

Por si se les ocurre intentarlo por ustedes mismos, se darán cuenta de que la entrada a la que se les dirige es completamente inocente. Payasa sí, pero nada tan subido de tono como pueden sugerir esas palabras. Aunque es posible que en próximas fechas el buscador ya haya renovado contenidos y cambie (en cuyo caso igual les redirige a esta entrada de hoy).
Llegado a este punto, muchos se preguntarán como es que me he percatado de semejante "curiosidad". Pues lamento defraudar a las calenturientas mentes que leen este espacio, pero no es ninguna perversión personal la que me ha llevado a ese cruce entre mi blog y la curiosa forma de enlazar las palabras del buscador de Google. No, la verdad es que el otro día, comprobando las búsquedas comunes con las que la gente acaba dando conmigo, apareció como la cadena requerida por un estimado lector del otro lado del charco. Lector del que, por cierto, dudo que vuelva a saber nada, aunque uno nunca sabe... la diversidad de intereses de mis desconocidos visitantes accidentales puede ser mayor de lo previsto.

La verdad es que bien mirado puede resultar en una buena idea para promocionar el blog. Basta con meter entre post y post alguna frase fácilmente coincidible con las que pueda buscar un aficionado a la pornografía, y seguro que empiezan a multiplicarse exponencialmente las visitas. No sé, hagamos la prueba, cosas como "rubias lesbianas" o "tetas enormes"... Se me ocurren algunas bastante más bestias (más del tipo "mujeres metiéndose electrodos"), pero tampoco es cuestión de empezar a atraer al blog a todo tipo de aficionados a las parafilias.

Ya les diré los resultados.

miércoles 21 de mayo de 2008

Pablo y Clara.

Pablo y Clara son dos hermanos. Mellizos. Y acaban de nacer.
Son los hijos de una amiga mía, la primera de mis amigas de mi generación que tiene hijos. Y aunque ya llegaba tarde, porque conozco a mucha gente de mi edad con amigos padres desde hace tiempo, no deja de ser una novedad impactante.

Me hace sentir muy mayor, y me hace respetar sobremanera a sus padres.
María y Santi van a ser buenos padres. Saben tratar con niños, y saben educar. Pero aun así creo que uno no sabe a lo que se enfrenta de verdad hasta que lo vive en sus carnes, e igual que no les envidio la responsabilidad, les admiro extremadamente la decisión. Son niños buscados y muy deseados. Y les van a querer mucho.

Mi experiencia personal con bebes se limita a mis sobrinos. Y lo cierto es que es una experiencia perturbadora.
No de una forma negativa, no me malinterpretéis, pero no encuentro otra palabra mejor que defina la manera en que te cambia la forma de percibir tu propia vida y tu entorno. Tener entre tus brazos un bebé que sientas en parte tuyo te abre la perspectiva de lo que significa vivir, amplía el punto de vista y lo transforma en algo mucho más humano. Con un sentimiento de querer proteger algo por encima de uno mismo que es en parte la esencia de lo que nos hace lo que somos, una forma de amor.
Pero también acerca el punto de vista a algo muy relacionado con la pura biología. Con la propia evolución y con lo que significa perpetuarse. Con la necesidad de seguir siendo cuando todo acabe, confrontando la nueva vida con la propia muerte.
Es un cambio que casi da miedo. Pero como todo miedo que se supera hace mucho más fuerte, porque ayuda a encontrar un camino.
Y si eso es así para un simple tío, no quiero imaginar lo que cambia al ser padre...



Hoy, que está empezando algo especial, no podía dejar de acordarme de Pablo y Clara, y de María y Santi.
Porque el lunes fue el día más importante de sus vidas, aunque dos de ellos aun no lo sepan y aunque para los otros dos suponga algo tan grande que a lo mejor ni han tenido tiempo de darse cuenta.
Y como cualquier cosa importante que le sucede a gente a la que quieres, es también importante para uno mismo.
Porque, debajo de esta coraza de palabras, hoy estoy muy feliz.
Besos chicos, que empieza lo grande...

martes 20 de mayo de 2008

Fuera de carta

Llena de tópicos, "Fuera de Carta" es la última película protagonizada por Javier Cámara, en la que interpreta a un cocinero gay, del tipo loca, que se encuentra de repente con una familia que creía olvidada en su pasado justo en el momento en que se decide su futuro. Una película en la que, pese a su buen hacer como actor (muy exagerado y muy histrión, pero aun así bien actuado porque el papel lo requiere), todo está demasiado sacada de quicio. Pero en la que todo da igual, porque es suficientemente inverosímil como para que se acepte como un mero entretenimiento sin pedirle más profundidad.

Como ya he dicho, Javier Cámara está bien en su papel. Pero quién da una verdadera lección de actuación es Lola Dueñas, sobresaliente una vez más, en esta ocasión interpretando a la mejor amiga del cocinero. Con ella y con Benjamín Vicuña se establece un triángulo amoroso alocado e increíble que se resuelve finalmente con todos los personajes encontrando su lugar en el mundo y alcanzando la felicidad buscada.

La película, insisto, tópica a más no poder. El gay es un maricón, la mejor amiga una solterona empedernida destrozada en su busca del amor, y el novio un tipo aparentemente muy machote y triunfador, que decide salir del armario. A eso se le unen dos niños traumatizados por la perdida de su madre y el encuentro de un padre extraño al que no conocen, un pinche macarra, un abuelo carca y una abuela que no se entera de nada. Y de la ensalada consiguiente se saca una película ligera con algunos toques divertidos y mucha sal gorda. Prescindible pero entretenida, sin más, con algún buen punto y muchos simplemente simplones.

Una película de esas que algunos de mis amigos con reticencias hacia el cine español encontrarían horrible, pero que en realidad no está mal si no se espera demasiado y se busca solo pasar un rato entretenido e intrascendente. Mejor para el vídeo...

lunes 19 de mayo de 2008

ELO

Metido en mi mundo musical, dominado por las melodías y las instrumentaciones y producciones sobrecargadas, no sé bien como hasta el momento no había hecho mención de la Electric Light Orchestra, ELO para los amigos (como la prostituta que se casaba con el Pope en la serie "El Comisario", hace unos años, cuando salió, que hoy por hoy no la sigo y no sé que será de ella).

La ELO fue una mítica banda inglesa que tuvo su andadura más importante durante los años 70's y 80's, aunque después han tenido pseudoformaciones continuadoras de la misma hasta casi nuestros días. Aunque empezaron a grabar discos desde comienzos de los años 70, lo cierto es que no sería hasta limar un poco su estilo orquestal hasta que se hicieron accesibles al gran público. Y es verdaderamente entre 1975 y 1976 cuando dan el bombazo con canciones espectaculares como "Evil Woman", "Telephone Line" o "Living Thing". Y ya en 1979, sacan el disco "Discovery", con canciones fantásticas como "Confusion", "Last Train to London"o "Don't Bring Me Down".
El alma de la ELO era un tipo llamado Jeff Lynne. Jeff era la guía compositora y productora de las mejores de sus canciones, con una visión musical muy personal que conseguía que las canciones de la ELO fueran perfectamente reconocibles nada más escucharse. Además, era un tipo con talento, por lo que fue reclutado en el supergrupo "The Travelling Willburys", donde compartía pertenencia con George Harrison, Roy Orbison, Bob Dylan y Tom Petty.
Os dejo en vídeo otra de sus canciones, una de mis favoritas, que lo tiene todo: ritmo, un estribillo pegadizo, una magnifica producción, una melodía genial, voces en falsete a los Bee Gees... ¿que más podría pedir cualquier alma sensible?...
"Twilight":



Espero que os gusten.

viernes 16 de mayo de 2008

Flying Pickets

Este nombre tan curioso, "Piquetes voladores", corresponde al que posiblemente es el grupo de música vocal más conocido del planeta.
Formados a comienzos de los 80' tras compartir una obra de teatro , los componentes de esta banda decidieron juntarse al descubrir el potencial de transformar canciones pop en obras a capella.
Tras triunfar en los bares de Londres y expandirse su éxito a través de su primer album autoeditado, firmaron por la Virgin, y pegaron un pelotazo navideño versioneando el single de Yazoo "Only You" (su mejor versión, aunque he preferido no ponerla aquí para no repetirme).
Tras una serie de discos y muchos conciertos, el grupo fue renovándose, y poco a poco los integrantes originales fueron dejando la banda y se vieron sustituidos por nuevos cantantes, por lo que la formación actual solo tiene que ver con la original en la forma de cantar y el tipo de espectáculo que ofrecen.
Pero en realidad da igual. La canción a capella, cuando se hace bien, y las de los Flying Pickets en concreto, producen una especie de buen rollo muy entrañable. Escuchar archiconocidos grandes éxitos transformados en versiones vocales resulta totalmente refrescante. Y cuando se trata del mismísimo Bob Marley, más si cabe.
Disfrutadlo:

jueves 15 de mayo de 2008

Blogs...

Me había resistido a hacer este post porque tengo poco público y, después de presentaros lo que os voy a presentar, seguramente voy a tener menos. Pero he pensado que mejor lo escribo, que si uno pasa parte de su tiempo metido en internet es casi como el tiempo que pasa metido en un cine, y que si os cuento lo segundo, porque no os voy a contar lo primero...

Así que allá va, una breve sinopsis de los tres blogs que leo con más interés, posiblemente también tres en los que más participo, sin orden de afinidad definido:

- "Mi vecina dice": El blog de Mi vecina Martier, alias Malevolia. Lo conocí a través de mi amigo Alberto, por un vídeo que colgó en su propio blog hace ya muchos meses. Un vídeo muy divertido parodiando "Buffy cazavampiros", y que me llamó la atención por lo payaso y porque me tragaba la serie con dedicación hace unos años.
Y después descubrí que hacía otro tipo de cosas, que tenía un programa de radio (ya difunto), que había otros intereses y que hacía cosas muy buenas. En pocas palabras, me pareció que la chica tenía talento, y empecé a entrar en su blog con frecuencia.
Hoy en día publica menos vídeos payasos, y hace menos notas mentales (grabaciones de audio) personales, pero creo que ha mejorado su "visión cinematográfica", y hace vídeos con chicha que no son mejores por escasez de medios, pero que reflejan ese talento que creo que posee.
Muy interesante...


- "Lo dice Diana Aller": A Diana la conocía de sus tiempos como componente de Meteosat. Aunque nos han presentado alguna vez y yo asistía con dedicación a sus fiestas Yo-Yo, lo cierto es que en realidad no la conozco apenas. Pero su amigo Nacho Bis, que es mi amigo Nacho a secas, me incitó a entrar en su blog hace ya unos meses, y descubrí una personalidad muy interesante. Los post de Diana Aller no están hechos para dejar a nadie indiferente, todo lo contrario. Son suyos, y expresan sus opiniones. Y como a veces tocan temas que pueden herir susceptibilidades y a ella no le importa expresar su opinión, a veces resultan polémicos. Pero aparentemente son honestos, normalmente son ingeniosos y casi siempre son atractivos.
A comienzos de abril '08 hizo un post sobre un día en su vida que era una maravilla bloggera. No os pongo un link porque se basaba en imágenes y al tener muchas tuvo que dividirlo en varios post distintos. Tendréis que ir a su blog y buscarlo (4 de abril), pero merece la pena.
Si tengo que ponerle un pero es que su blog muestra todos sus post en la misma página, lo cual hace que tarde en cargarse. Mejoraría si expusiese en la página inicial sólo sus últimas publicaciones. Lo demás, simplemente es muy bueno.


- "El Desván de Luna": Luna Carmesí es una bloggera que comenta con frecuencia en los post de "Mi vecina dice", y cuyo blog conocí a través de aquel. Y además tengo la suerte de que de vez en cuando comenta por aquí.
Lo más interesante del blog de Luna Carmesí es su forma de expresar las cosas que le suceden o le llaman la atención. Escribe muy bien, y es capaz de combinar palabras perfectas para contar cualquier cosa, permitiendo que el lector forme sus propias imágenes de lo que narra, como si interpretara un cuento.
A todo eso une que el abanico de intereses de esta mujer es muy amplio e igual te cuenta sus pasiones cinematográficas que sus gustos sobre cómics o música, sus experiencias laborales o sus accidentes domésticos e incluso de vez en cuando simplemente muestra su vena más creativa con historias propias, poesía y fotografías. Siempre con un estilo impecable.
Por otro lado, Luna Carmesí recibe un montón de visitas y comentarios en su blog que siempre contesta. Así que uno no puede dejar de comentar...
Ya sabéis.


Desde hoy estos blogs están linkados en mi página (bueno "Mi vecina dice" lo está desde que abrí el mío). Se lo ganaron por derecho propio hace tiempo, cada una por sus motivos, a veces contradictorios, pero soy un avaricioso que no quería repartir mis visitas...
Merecen mucho la pena, espero que los visitéis y los disfrutéis tanto como yo.

miércoles 14 de mayo de 2008

Anuncios.

Que mis padres y yo somos de generaciones diferentes es algo que salta a la vista. Pese a que me salen algunas canas, lo cierto es que mi apariencia es bastante juvenil. Y ellos, sobre todo mi padre, son cada vez más viejecitos y se les va notando poco a poco la edad. Si a eso le unimos que yo fui el hijo descolgado, pues es fácil encontrar muchas diferencias.

Pero habiendo convivido con ellos toda mi vida, a veces me es fácil olvidarme de según que cosas, y siempre me sorprende (y a veces desespera) descubrir ciertas defectos, como su invalidez tecnológica o, y en esto quiero centrarme, su dificultad para entender ciertos anuncios.

No sé si os lo habréis planteado, pero la publicidad ha cambiado mucho en muy poco tiempo. Y donde antes se nos vendían productos y su utilidad, hoy lo que se nos pretende vender es un estado de ánimo, un sentimiento que conseguiremos tras comprar el producto. Es un reflejo del mundo del bienestar que hemos alcanzado, en el que lo material se da por hecho y necesitamos experiencias que nos llenen. La publicidad, simplemente, nos ofrece lo que deseamos para vendernos lo que quiere.

Pero el caso es que mis padres, que llevan toda su vida viviendo otra forma de hacer publicidad, son de los que no se enteran, no cogen uno... Y casi siempre soy yo el que intenta explicárselos, aunque con ello se rompe todo el efecto del anuncio. A fin de cuentas, si el anuncio trata de generar un sentimiento, el fracaso en el caso de mis padres es total, porque solo les genera confusión y desanimo. Y está claro que eso no les motiva a comprar el producto...

También es cierto que mis padres no son en principio el público objetivo de aquellos productos que se publicitan así. No, mis padres son unos viejos un poco a la antigua, nada como esos otros molones que nos venden ahora, que van a disfrutar en sus últimos años de existencia de toda la marcha que no pudieron tener durante su vida laboral. Pero coño, a veces me cuesta entenderlos incluso a mí, así que es muy frecuente que los pobres anden más perdidos que un pingüino en el desierto. Por ejemplo, con el del Corsa C'MON... ¿Que se les puede explicar de un anuncio protagonizado por marionetas de trapo?

Pero de entre todos ellos, creo que se lleva la palma el del Renault Megane GT, con su Richard Clayderman y sus rocas en reproducción:



Lo confieso, me encanta. No sé si vendieron algún coche con él, pero sin duda es atrevido y bastante payaso. Pero para para que engañarnos, para mis pobres padres "el camino difícil" fue entender el anuncio...

martes 13 de mayo de 2008

Born in the USA.

Previo: Durante todo este post hablaré de "americanos" y "antiamericanos" refiriéndome en realidad a estadounidenses y antiestadounidenses. Pido perdón y lamento las sensibilidades que pueda herir con ello, pero es un lenguaje que tengo demasiado asumido (y que está totalmente asumido en España) como para renunciar a él. No me lo tengan en cuenta, aunque sé que no es correcto.

El otro día salía en "El Mundo", en su sección digital, un artículo comentando la película que Oliver Stone ha realizado sobre George Walker Bush, en realidad un post sacado de uno de sus bloggers oficiales.
El artículo era una crítica a las posturas extremistas que convierten a los opuestos políticos en el maligno. Y, dado que hablaba de la película, lo hacía desde la posición del que, por criticar a su presidente, es tildado rápidamente como antiamericano. Pero en una de sus frases, venía a decir acertadamente que había "gorilas" en ambos lados.
Lo leí y leí los comentarios que se estaban publicando, y no pude evitar poner el mío (con otro nick, eso sí, inventado para la ocasión). Y me preocupé mucho al ver el tipo de reacciones que el artículo había provocado...

Existen muchos tópicos sobre los EEUU. Algunos son más ciertos que otros, pero evidentemente ninguno es aplicable al 100% de los ciudadanos de un país que tiene unos 300 millones de habitantes. Yo tuve la suerte de visitarlo hace ya unos años, y saqué mis propias conclusiones al respecto, mis tópicos personales sobre ellos basados en lo observado. Aunque admito que serán opiniones sesgadas a un núcleo de población eminentemente rural o de ciudad pequeña:

- Los americanos no son tontos, ni mucho menos. Son tremendamente prácticos, y priman eso sobre aspectos teóricos.
- Los americanos de clase media son bastante incultos en casi todo lo relacionado con el exterior de su país. Simplemente les trae al pairo lo que suceda más allá de sus fronteras. Y su concepción de si mismos como nación superior al resto es algo tan íntimamente asumido que ni se dan cuenta de que pueden resultar ofensivos al hablar con gente de otros países.
- El americanismo de un americano se inculca desde la escuela, forjando a fuego en su mente una serie de conceptos que defenderán a muerte como parte de su fe. Y, de hecho, son tan religiosos que el mismo hecho de tratar con un ateo es algo que suele chocarles. "In God We Trust" no es solo un lema en sus monedas, es parte sustancial de ellos mismos.
- Los americanos medios tienen unas inquietudes políticas mínimas. Y generalmente suelen ser más locales y regionales que nacionales o, mucho menos, internacionales. Surge de la comodidad que produce vivir en un país tremendamente rico. Están adormecidos para no darse cuenta de que su riqueza depende de la pobreza de muchos países en el exterior. Y, consciente o inconscientemente, prefieren no planteárselo.
- Los americanos medios han sido "simplificados" para ser especialmente productivos. Pero son trabajadores y muy dedicados. Y cuando deciden hacer algo, suelen ser muy concienzudos para lograrlo. En deportes, por ejemplo, serán los rivales más duros, porque sabrán sacrificarse por su objetivo y porque han sido educados para competir. Aunque a veces les pueda perder su individualismo, cuando se trata de representar a su país se transforman en bloques muy eficientes.


El caso es que, dicho todo esto, también existe el tópico de que el americano es muy inculto y bastante cenutrio. Y se pueden incluso encontrar americanos dispuestos a darle la razón.
En el vídeo que os ofrezco, éste sí muy sesgado porque evidentemente es una selección de grandes intelectuales que (confío) no representan al americano medio, tenéis algunas muestras:



Dura unos 9 minutos, pero no dejéis de verlo (gracias J.G.S)...

lunes 12 de mayo de 2008

Algo pasa en Las Vegas

Otra vez Las Vegas y otra vez una película tontorrona para empezar el fin de semana rompiendo con la rutina. Va a convertirse en una rutina más, y quizás acabe en un bucle del que no sepa salir, pero alguna paradoja tendremos que buscarnos para darle gracia al blog...

Lo cierto es que me gustan las comedias románticas. No había querido admitirlo hasta el momento para darme un aura de tipo duro, pero que se le va a hacer, soy una nenaza. Y los fines de semana, cuando no tengo claro que hacer, me voy al cine de madrugada y me veo cualquier peliculita ligera que no me haga pensar mucho y que me pueda dar alguna alegría. Y si me puede descubrir algún buen grupo de música del que seguir la pista, mejor que mejor (y la verdad es que para eso las comedias románticas de Hollywood son como una enciclopedia).

En esas andaba el viernes cuando decidí meterme a ver "Algo pasa en Las Vegas". Como resulta evidente, los que le pusieron el título en español habían hecho un master CCC en mercadotecnia y, como la cara importante de la película es Cameron Diaz, tiraron de su película más famosa para hacer una asociación de ideas positivas. Aunque, por una vez, hay que reconocer que se acerca bastante al original "What happens in Vegas", si bien los matices dejan claro la intencionalidad del título.

Y nada, que allí me encontré, riéndole las gracias a Cameron Diaz y Ashton Kutcher. Y meditando, durante los 100 minutos de película, qué es lo que me lleva a maltratar mi antaño bien trabajado cerebro con semejantes idioteces. Porque prácticamente todas las comedias del marido de Demi Moore son igual de estúpidas, y está claro que él debe tener parte de culpa. Y porque desde el trailer que vi hace algo así como un mes, sabía exactamente que iba a suceder, cómo y porqué, así que acercarme al cine a verla era bastante prescindible. Si ni siquiera Cameron Diaz me atrae (¿han visto bien sus primeros planos?, su cara es más rugosa que la piedra pómez, me asusta ligeramente).
La conclusión a la que llegué es que soy tan vago que prefiero que lo que me cuenta la película pase desde los ojos hasta la memoria reciente sin hacer ningún esfuerzo de procesamiento de la información. Ni me planteo algo más complicado, no sea que tenga una idea perturbadora que haga girar los engranajes de mi cabecita. Y lo peor es que, aunque lo sé, no pienso hacer nada para evitarlo, y volveré a meterme en un cine un viernes de madrugada a ver la película más simplona y tonta que pueda encontrar. Puro agotamiento intelectual, supongo...

Y esto es todo lo que os puedo decir de la película. Si queréis saber más, leed la sinopsis y lo sabréis todo. Todo, pues, de verdad, no da para más.
Y si os gustan las gracias tontas de ese tipo de cine, o necesitáis que alguien pulse vuestro botoncito de "On/Off" para evitar pensar, id a verla y disfrutarla. Seguramente os pasará como a mí, que salí del cine con lo mismo con lo que entré, pero en parte el entretenimiento es eso, rellenar tiempo sin sentirse aburrido, ¿no? No engaña a nadie...
Lo único que recordaré dentro de un par de semanas es que había imágenes de Las Vegas y que, confío, dentro de unos meses podré conocerla en vivo y en directo. Lo demás... "todos esos momentos se perderán como lágrimas en la lluvía". Es hora de acabar.