jueves, 15 de noviembre de 2007

Nouvelle Cuisine

Como todos mis amigos saben, soy un admirador de las croquetas. Las pruebo allá donde vaya y las encuentre en la carta, y me he convertido probablemente en el mayor experto de España en la materia. Creo que hay un holandés en Enkhuizen que me discute el título mundial, pero sus kroketten son algo distintas. Y hay un tipo en Mora de Santa Quiteria, Albacete, que dice que va a escribir un libro sobre el tema y que cada vez que habla sobre mí levanta la cabeza con un gesto despectivo, y pregunta "¿Y ese quien es?", como si no me conociera, el muy cretino.

Pero vamos, que siendo objetivos (siempre lo soy cuando hablo de mi mismo) es muy difícil discutir mi superior criterio en el tema.







Así que hoy me he decidido a poner aquí el podio de las mejores que he ido probando en mi carrera croquetófila. Para que todos vosotros, pobres iletrados, os podáis beneficiar de mis extensos conocimientos al respecto:


1er puesto: Las de mi madre. Por supuesto, ¿que os creíais? ¿que yo he salido así al azar? No hombre, no, está en los genes... De hecho, comparte el puesto con mi hermana, pero esta queda un pelín por debajo por respeto a las canas. Sencillamente inmejorables.


2o puesto: Palacete Peñalba, en Figueras, Asturias. Creo que las hacen en su marisquería del puerto, pero da igual donde las hagan, son muy buenas. Me puse ciego en la boda de mi amiga Berta.


3er puesto: Restaurante Sala, en Guadarrama, Madrid. Un clásico. A Sala la gente va a comer sobre todo unos kilos de gambas a la plancha. Pero yo prefiero manjares más suculentos.




Por debajo quedan algunas de gran calidad, como las de mi amiga Ana, o las del bar de debajo de mi casa, que son sorprendentemente buenas. No han entrado en el cajón, pero quedan cerca.


Para siguientes entregas dejo otro plato del que soy admirador y que más de uno ya se imaginará.


Salud, y buenos alimentos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

OLICROQUETO!

oligoqueto dijo...

Jajajaja...
Pues no había caido hasta ahora, pero algo de eso hay...
Saludos.

Anónimo dijo...

Si me permites una opinión subjetiva, me gustaría destacar las croquetas que se comen en el Bokoi. Es un pequeño restaurante de la zona centro de Madrid, muy cerquita de la plaza Mayor.
Son los mismos propietarios del castizo Casa Antonio, ya desaparecido, que cerraron sus puertas buscando un nuevo enfoque más moderno en sus platos. Han cambiado la tortilla española y el caldito casero por tostas y raciones de diseño, pero gracias a dios, han mantenido la calidad de sus croquetas. Merecen la pena ser probadas.

oligoqueto dijo...

Gracias por la aportación. Tendré que probarlas porque, aunque el post está hecho en tono humorístico, si que es cierto que soy un forofo de las croquetas.

Saludos.

Anónimo dijo...

Se intuía lo de tu pasión por las croquetas, solo hay que ver lo bien que comes... Para cuando un post sobre la tortilla española?