miércoles, 2 de abril de 2008

El amor duele.

Creo que, como ya le estoy cogiendo el gusto, a partir de ahora mi blog se va a transformar en una columna de opinión sobre diferentes noticias chocantes que van llegando a mis manos...
Bueno, no, seguiré contando otras cosas, pero hay noticias que son verdaderamente irresistibles:

"Se destroza el pene tras tener sexo con un erizo para curar la eyaculación precoz"

¿Merece algún comentario? Merece algún comentario...

De nuevo, como en otras ocasiones que comento una noticia, os invito a visitar el link para poder ojearla por vosotros mismos. Es cierto que el titular es suficientemente llamativo, pero el contenido es, si cabe, aun mejor.
Resulta que Zoran es un tipo tímido, preocupado por su eyaculación precoz, pero incapaz de acudir a los médicos tradicionales para contar su problema y recibir tratamiento. Así que al hombre no se le ocurrió otra cosa que comentárselo a un curandero, y fue éste el que pergeño semejante método de cura.

Por de pronto, entiendo el apuro que puede sentir alguien al ir contando su vida sexual a desconocidos, pero no veo que diferencia puede haber entre contárselo a un médico especialista o a un curandero. De hecho, personalmente me daría más vergüenza consultárselo a un curandero. De salir a la luz, lo vergonzoso en mi entorno sería, sobre todo, acudir a curanderos.
Pero es que además, si un curandero me propone mantener relaciones sexuales con un erizo, mi reacción más plausible es enviarle a que le folle un pez, o a que se la pique un pollo. Así comparamos experiencias zoófilas. Y no solo porque me parezca que los erizos tienen un sex-appeal cero, no. Sobre todo porque, si me planteo con objetividad el resultado deseado, introducir cualquier parte de mi fisonomía en un animal puntiagudo, más que ralentizar nada me produciría unas ganas enormes de acabar cuanto antes el proceso.



Sea como sea, desde este mi blog, quiero recomendaros a todos tener mucho cuidado a la hora de manejar un erizo. De cualquiera de las maneras en que se maneje.
Si se tiene como mascota, es bueno ser cariñoso con él, aunque sin excesos. Las relaciones con ellos es mejor que empiecen y acaben siempre como amigos, o uno puede salir escocido. Y, como en esas historias de amor desequilibradas en las que uno se entrega ciegamente a otro, lo más fácil es que alguien se haga daño. Probablemente, el humano.
De hecho, si miramos el artículo en cuestión, tendremos un buen ejemplo de a lo que me refiero:
"El erizo está bien".
Un consuelo...


PD: Por si alguien se lo estaba planteando, no, no estamos hablando de Espinete.

1 comentario:

David dijo...

¡En qué cosas te fijas, Oligoqueto!

No sé por qué, pero me da que lo de que el curandero le dijo que tuviera sexo con un erizo debió ser un malentendido. Alguien que se puede ofuscar de esa manera debió sacar de quicio al curandero. Porque los curanderos, para el que no lo sepa, cuando juran no lo hacen por Hipócrates, así que le mandaría a freir puñetas con una expresión del tipo de las que has usado, algo como "que te folle un pez"(1) pero con un modismo o frase hecha de su país que incluya a los erizos.

El pobre Zoran, tan azorado como estaba, no entendió bien y se lió él solito con su organismo. Es inglés, ¿no? Lo digo porque erizo en su idoma se antoja difícil de pronunciar. Probad a decir "hedgehog" varias veces seguidas. ¿No parece que digas "que te jodan"? Pues en este caso se jodió pero bien.

David

(1) Es una frase hecha. No lo intentéis si no lo entendéis o correréis el riesgo de acabar en las mismas crónicas de sucesos que Zoran ;D