lunes, 7 de julio de 2008

Rock in Rio, versión 2...

Esta semana estoy de vacaciones. Pero no me iré a ningún lado, así que seguiré por aquí sin desatender el blog. Entre otras cosas porque una de las actividades que me he propuesto hacer esta semana es ir al cine a ver un puñado de películas que tenía apuntadas y que aun no he podido ver. Y seguro que acabaré comentándooslas.

Pero hoy me toca centrarme en mi cita con el Rock in Rio del sábado. Una tarde-noche con un par de cosas para olvidar y varias más para recordar.

Por lo pronto, tengo que deciros que me muero de envidia. Porque me leí ayer la crítica que para El País hizo Lino Portela sobre la noche del sábado, y algo así como una cuarta parte de la misma estaba centrada en... la tirolina sobre el escenario principal. Y porque me pasé en la cola de la misma unas 3 horas y al final la cerraron justo cuando solo tenía delante 5 personas. Una mierda, porque seguro que la cosa merecía la pena. Y porque si hubiésemos ido a la tirolina 5 minutos antes, ahora sería yo el que os contaría como es tirarse. Pero que se le va a hacer...

Por lo demás, esta vez si que disfruté de algún concierto apetecible. Aunque me robaron la actuación de Ivete Sangalo (anunciada en principio para el día 5 de julio pero movida después al día 28 de junio), conseguí ver casi toda la actuación de Suzanne Vega y de Zucchero, y ambas merecieron mucho la pena.
Aunque en la ya mencionada crítica de El País al comentarista no le gustara Suzanne Vega, la verdad es que fue el concierto que se podía esperar de ella, que a fin de cuentas es una cantautora. Y tuvo sus momentos de grandeza con el "My name is Luca" (que sorprendió a algunos desinformados porque cantó una parte en su versión en español) y con "Tom's Diner", sus dos canciones más conocidas. Os dejo un vídeo de la primera (corté sin querer la canción a falta de unos 15 segundos para que terminara... perdón por mi falta de dominio de la cámara, que es de fotos y hace lo que puede):



Y Zucchero demostró que es merecedor del título de Joe Cocker italiano, y mantuvo al público saltando durante toda la actuación. Acompañado de una banda más que solvente, hizo gala de una voz prodigiosa y de un repertorio mucho más conocido de lo que muchos de sus espectadores pensaban. Y acabé con la sensación de que se hubiese merecido un sitio en el escenario de honor.

Al terminar Zucchero, nos fuimos dando una vuelta tranquila hacia el escenario principal, y en esos pasos se quedó nuestro salto en tirolina. Una vez en la cola de la misma tuvimos la ocasión de escuchar casi todo el concierto de Estopa (intrascendente) y el de Alejandro Sanz. Este último merece un comentario aparte:


Malísimo. Horrible. Pésimo. Un atentado contra los oídos.
No sé si alguien sabe si le pasaba algo, pero gritaba como si le acabaran de abrir en canal.
Y tampoco voy a decir que me cae bien, pero no es de esos a los que tengo manía (de verdad, que tengo muchos prejuicios para algunos músicos y éste me da bastante igual), pero desde ahora está tachado. Sabía que no cantaba muy bien, pero lo del sábado fue algo muy cercano a un crimen...

Terminado el comentario, (tuvimos suerte de que su concierto también lo hiciera) continuo. Llegados casi a la entrada de la tirolina, llegó Police. A los diez minutos de que empezara, nos dijeron que no íbamos a tirarnos, que ya no daba tiempo antes del cierre. Lo peleamos un poco, pero fue imposible, y bajamos a la explanada, sorteando mierda (la gente da asco con sus envases de bebidas y demás) para hacernos un hueco lo más cerca posible. Causa ardua, porque el público estaba muy entregado. Y con razón, porque el concierto fue algo glorioso. Como diría Barney, "le-gen-dario".
Es cierto que empezaron algo suaves, tocando dos o tres canciones menos conocidas, pero enseguida aceleraron con sus grandes éxitos y el público se volvió loco.
Yo me volví loco y me dejé la garganta.
Y aunque soy más de ver los conciertos tranquilamente sentado en mi localidad, confieso que disfruté de éste más que del de Barcelona del año pasado.
Se marcharon una primera vez y volvieron para tocar "Every Breath you take". Y cuando se volvieron a ir, el público les reclamó hasta conseguir que terminaran con "Next to you". La apoteosis...
(Otro pequeño vídeo, con "Roxanne". El enfoque viene y va porque ... ¿alguien me explicaría porque y como mantener el enfoque? Tengo que leerme el manual... Pero sirve para hacerse una idea):



Para terminar mi crónica he de decir que, una vez que tuve una jornada con una serie de grupos a mi gusto, no me ha resultado malo esto del Rock in Rio. No reniego de mi primera crónica, pero la verdad es que el escenario es tremendamente espectacular, con unos juegos de luces y un sonido sencillamente impresionantes. Y poder escuchar ahí arriba a uno de tus grupos favoritos (en mi caso solo Police, porque los otros dos conciertos que escuché fueron en el escenario pequeño) merece sobradamente la entrada. Volveré si vuelve el festival, y si algún artista lo merece como este año.
Pero voy a finalizar dándole a la organización el palo que se ha ganado: no se puede organizar esto así, perdido en las afueras de una localidad pequeña como Arganda y en un emplazamiento donde los accesos son tan claramente insuficientes. Se han currado mucho el complejo, y aunque se echa de menos algo más de sombra, tiene un abastecimiento muy logrado de casi todo lo que puedas necesitar. Pero tendrán que mejorar mucho las entradas para evitar que resulte un coñazo acceder o escapar en las horas punta. El sábado, sin ir más lejos, más de media hora desde que arranqué el coche hasta que llegué a la carretera de Valencia, a menos de 3 km de distancia.
Una carencia que hace que la nota global del festival sea bastante más baja...

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