jueves, 10 de julio de 2008

Antes de merendar, que el diablo se tome unas cañas y tu que lo veas...

Bueno, el título real es "Antes que el diablo sepa que has muerto", pero me parece tan largo que casi me da igual inventármelo. Eso sí, por lo menos en esta ocasión es un título que se ajusta al original, igualmente largo. Si bien en inglés suena mejor...

Imagino que, cuando uno empieza a volar alto, todo lo piensa a lo grande. Lo bueno, lo malo, todo debe entrar en una escala diferente, y si necesitas dinero, necesitas mucho dinero. Por eso, cuando Andrew Hansen se ve atrapado por sus problemas económicos, no se le ocurre dejar algunos vicios o ver por donde puede ahorrar e ir pellizcando de aquí y de allá, no, a él solo se le ocurre robar una joyería.

Pero claro, cuando no es algo que hagas a menudo, las cosas pueden salirte mal. Si encima te rodeas de gente mucho más escrupulosa y cobarde que tú, por muy hermanos tuyos que sean, te estás abocando al desastre. Y además, hay un dicho que dice que "donde tengas la olla no metas la polla", y que, sin encajar exactamente en este caso, si tiene aspectos muy aplicables.
Lo siento, no quiero contar más de la cuenta del argumento por si alguno queréis ir a verla. Podéis quedaros conque todo ello procura una mezcla explosiva que estalla en la última película de Sidney Lumet, uno de esas personas que se quedan siempre en el segundo escalón (tiene 4 nominaciones al Óscar como mejor director, y su único galardón ha sido honorífico), pero que sigue demostrando aun a sus 84 años que sabe llevar al éxito una película.
Este Poulidor del cine nos ha sorprendido este año con un peliculón pleno de tensión dramática bien llevada, mucho amor, mucho odio y mucho miedo. Y nos proporciona un directo al hígado en forma de trama negra como el alquitrán. Una obra que debería ver todo buen cinéfilo que no tenga miedo a que le revuelvan las tripas.


Si uno intentara dividir la película en partes, sacando su guión por un lado, su dirección por otro y sus interpretaciones más allá, se daría de bruces con altísimas calidades en cada uno de sus aspectos. El guión, saltando en el tiempo y en la forma narrativa, es muy preciso a la hora de ir soltando información al ritmo que el espectador necesita para interpretar y unir cada pieza. Y funciona perfectamente adentrándose en la oscuridad contenida en la historia. La dirección es magistral, y entresaca poco a poco todo el jugo de los personajes, que se nos van mostrando en sus debilidades y fortalezas, avanzando desde el tópico hasta la disección de sus personalidades. Y las actuaciones, desde el débil Ethan Hawke hasta la despampanante Marisa Tomei (que le darán a esta mujer para estar tan espectacular a sus 43 añitos), pasando por los mejores Philip Seymour Hoffman y Albert Finney, son sencillamente magníficas, dignas del resto de la obra y de las necesidades de sus personajes.
Pues al juntarse todos los aspectos, el resultado es aun mejor, y hacen de la película una de las mejores que he visto este año.

Imagino que le quedan pocas semanas en cartel, aunque con la sequía de todos los veranos es posible que aun la mantengan para subir el nivel general de calidad. Pero en cualquier caso, es una recomendación obligatoria para todos los que me leéis, aunque sea por accidente. Y aunque sea por accidente, tenéis que ir a verla, que no os arrepentiréis.
Así que ya sabéis, al cine, no sé como aun seguís leyendo...

2 comentarios:

Luna Carmesi dijo...

Indiscutiblemente de lo mejorcito del año!
:-)

Jovekovic dijo...

Muy buena película, incluso me gustó Ethan Hawke. No colocaré un spoiler en el comentario.
Tienes razón sobre Lumet, pero todo tiene una explicación científica, y es que Lumet no se ha distinguido precisamente por lameculos.
Saludos Oligoqueto, nos leemos.