miércoles, 29 de abril de 2009

Eros y Tánatos.

En la teoría psicoanalítica de Freud, Eros representa la pulsión de vida. El deseo y el sexo, el instinto de supervivencia (aunque en el caso humano sea menos instintivo), el amor...
En cambio Tánatos representa la pulsión de muerte, el sufrimiento, la autodestrucción también, y el dolor.
Y se supone que entre una y otra pulsión vivimos los seres humanos, a veces dejándonos llevar por la pasividad de Tánatos, y otras veces actuando impulsados por Eros hacia la máxima expresión de la vida.

Efectivamente, ya lo habréis adivinado, hoy vuelvo a hablar de fútbol. Del Madrid-Barça del próximo fin de semana concretamente, y de hasta que punto un partido así es también un símbolo de lo que somos y vivimos...

Si hubiese tenido que decidir hace unos meses cual de los dos equipos representaba un rol y cual representaba el otro, no hubiese tenido dudas. El Madrid era un equipo que se dejaba llevar hacia la muerte, cometiendo errores impropios que le conducían a la autodestrucción, casi a la carrera. El Madrid era Tánatos, al cien por ciento.
En cambio el Barça representaba la pasión y el deseo, deseo de belleza, la atracción, una forma creativa de entender el fútbol y con ello su propia existencia, casi con humor, buscando sobrevivir y pervivir a través de cada uno de sus actos. Cien por cien Eros.

Hoy, en cambio, uno no sabe si cambiar de roles o de planteamientos.
O dejarse de tonterías con simbolismos psicoanalíticos sin aplicación futbolística.
El Barça parece ir acercándose poco a poco al abismo, dejando su clasificación para la final de la Champions como una posibilidad mucho más lejana hoy que ayer. Y viendo como se deja comer el terreno en la liga por un equipo de juego muy inferior que, aparentemente, solo sabe sufrir.
Y mientras, el Madrid demuestra paso a paso una fe inquebrantable en si mismo, y una capacidad de supervivencia casi infinita, que le da un aire de luchador espartano capaz de salir vencedor de cualquier batalla. Algo que le convierte en un enemigo terrible, porque sabe que solo podrá vencer arriesgándose a morir, y está dispuesto a hacerlo solo por la necesidad de aferrarse a la vida...

Queda poco para saber que pasará, pero creo que si Sigmund Freud hubiese sido aficionado al fútbol, hace mucho tiempo que hubiésemos dejado de contemplarle como un insigne psiquiatra con cierta obsesión por el sexo, y ahora le encontraríamos envuelto en bufandas de su equipo favorito, con una bandera como capa y una enorme trompa de plástico con la que animar en el estadio. Loco, como casi todo el mundo, y ansioso por ver ganar a su equipo.

Ojalá gane el mejor, o al revés. Y que todo siga siendo tan demente como hasta ahora...

5 comentarios:

Cyllan dijo...

Ajajjajaja, me río sola ya sé, no estoy loca, es que jamás una entrada con un título y un comienzo que me interesaban tanto se ha convertido luego en algo que me interesa tan poco (nada), jajjajaja :P

oligoqueto dijo...

Bueno, entonces es que el post funciona en parte como quería...
Digamos que se me olvido emplear la etiqueta "humor", pero algo de eso tiene.

Saludos.

Samsa dijo...

jejeje, la cuestión más que me pese es que para que el Madrid haya podido medio alcanzar al Barcelona ha tenido que jugar solo una competición...y eso dice mucho del Barcelona que ha mantenido el nivel al máximo en las tres, y que como al Madrid de Queiroz ahora le pasará factura física y mentalmente...el sábado que simplemente gane el Madrid como sea!!

oligoqueto dijo...

Bueno, el otro día oí a unos tertulianos de periódicos de Barcelona decir lo mismo para quitarle mérito al Madrid, pero creo que tampoco es una comparación justa.

Analizar las circunstancias de equipos que son diferentes es como comparar cerveza y whisky. Son bebidas, sirven para lo mismo, se sirven en los mismos sitios, pero tienen diferentes cualidades. Se puede decir que el Barça juega más partidos y está mas cansado, pero también se puede decir que no hay color entre la calidad de una plantilla y otra.

Si me pongo a mirar jugador por jugador, en el Barça me salen los siguientes que, para mí, están entre los cinco mejores del mundo en su puesto: Puyol, Álves, Xavi, Iniesta, Messi, y Etoo. E incluso, como extremo izquierdo, a veces tengo ganas de incluir a Henry. Y solo Puyol es claramente defensivo.
En el Madrid me salen: Casillas, Pepe y Robben. Solo Robben es claramente ofensivo.
Con esa diferencia de calidad ¿porque decir que el Madrid está cerca solo por el cansancio del Barça? ¿Porque no pensar que debería haber más diferencia en base a la calidad?

En realidad todo se contrapesa, así que no me parece bien emplear un argumento sobre el otro como si fuese el más válido. Y creo que, a estas alturas, lo que puede decidir la liga es más una cuestión mental que otra cosa...

Saludos.

Insana dijo...

ve, caigo acá por tu primer párrafo..y zas! que me cae el pelotazo del BarÇa y me vuelve a la realidad...


En fin!