miércoles, 8 de octubre de 2008

Si bebes, no pilotes...

Hace un par de semanas salió la noticia: un par de pilotos se habían enfrascado en una pelea en Vigo, borrachos, y habían sido detenidos cinco horas antes de tripular un vuelo a Madrid.
La noticia llegaba con todo el mundo sensibilizado por el caso del accidente de Barajas, y enseguida se hizo hueco entre los diferentes diarios nacionales

Bueno, pues después de unos días por fin obtuvimos una conclusión definitiva para la historia, y el caso es que la noticia, pese a ser lo que se podía esperar, no deja de resultar chocante. Como es evidente, ambos pilotos han sido despedidos, tras no ser capaz el sindicato de pilotos (SEPLA) de proponer una solución alternativa para sus afiliados. Pero sus declaraciones tienen algo de miga...

Por lo visto, ambos pilotos, al ser identificados en la comisaría, intentaron quitarle hierro al asunto, aduciendo que esa era su forma habitual de arreglar divergencias. Pero parece que extraer soluciones antistress de "El Club de la Lucha" no está del todo bien visto, y se ha impuesto la cordura.
No digo que ellos no se queden a gusto y reconciliados después de haberse metido un buen par de leches, e igual es un buen método para recuperarse de una borrachera (no tengo datos, pero no lo recomiendo). Incluso es posible que les proporcione una dosis de relax necesaria para ejercer su profesión. Pero está claro que para los humildes pasajeros la idea de que su piloto y su copiloto puedan tener alguna diferencia en pleno vuelo que precise una solución rápida no es tranquilizadora. Y suponer que, en caso de que a estos les suceda cualquier cosa, un par de peleles hinchables tipo "Aterriza como puedas" va a tener que hacerse cargo del vuelo, hace que se desaten las alarmas.
Así que, como pasajero ocasional, y sintiéndolo mucho por las familias de este par de irresponsables, agradezco la medida...

Si he de ser sincero, me hace gracia imaginarme la escena de ambos pilotos enfrente de un agente de guardia, en la comisaria, contándole que eso lo hacen siempre que tienen problemas. Les veo a ambos abrazados, con una considerable moña encima y locución pastosa, asegurándole al agente que no pasaba nada, que eso era habitual. Y pidiéndole por favor que les dejara marchar, porque tenían que pilotar un avión en unas horas y no era cuestión de hacer esperar al pasaje... ahhh!!

Lo bueno de la noticia es que, si eres habitual de los vuelos entre Vigo y Madrid, ahora puedes volar mucho más tranquilo. Igual incluso has descubierto a que se debían esas turbulencias sobre la meseta en aquel día tan descubierto y sin nada de viento que volviste a Madrid después de unos días de visita a la familia gallega.
Pero lo malo es que este tipo de cosas siempre dejan un tufo que se expande en forma de mala fama entre el resto de pilotos, ya denostados en muchas ocasiones por sus irritantes huelgas y sus supuestas fiestas con azafatas, y es algo bastante injusto.


Nos cabe el consuelo de que, después de esto, Aviación Civil seguro que instaura controles de alcoholemia en pleno vuelo, para evitar males mayores, y que a partir de ahora las empresas pondrán mucho más cuidado. Y, al menos, al haber sucedido todo en tierra, podemos tomárnoslo con sentido del humor...

4 comentarios:

Roberto dijo...

¿"por sus irritantes huelgas y sus supuestas fiestas con azafatas"? Es la primera vez que oigo a alguien denostar a un piloto por este motivo,... De todas maneras a mi me parece que el de los pilotos es un colectivo con un alto concepto de sí mismo. Al fin y al cabo, ¿qué diferencia al "conductor" de un avión del conductor del autobús que cojo todas las mañanas? Que uno vuela y el otro no. Un abrazo!

oligoqueto dijo...

¿Que quieres decir? ¿Solo yo me quejo de eso? ¿No es generalizado? Cabrones...

Jovekovic dijo...

Las fiestas con azafatas, enfermeras y colegialas tienen un gran predicamento como fantasías sexuales de los españoles. Incluyéndome yo en la estadística, claro.
Lo de los pilotos me parece preocupante porque seguramente decían la verdad.
Saludos cordiales desde BCN.

CARLOS LABARTA dijo...

Una vergüenza y lo peor es eso, que trataron de sonsacar a la policía, cuando la policía efectivamente ha de estar más alerta a todo esto y tras los accidentes de agosto... Vamos, que podía uno cualquiera dejarlos pasar... Ni locos, no?
Se buscaron los pilotos los problemas y los encontraron... Es lo que merecían, por haber pecado de capullos...
Hala, hasta más ver!