Como casi siempre que sale una película basada en un personaje de cómic, allí que me fui a ver "X-Men Orígenens: Lobezno". Sospecho que, más que nada, por la influencia de mis amigos más comicófilos, pues nunca he sido muy de superhéroes. Pero es casi matemático, ponen una y la veo.
Además, en este caso iba con ciertas esperanzas, por lo entretenidas que me habían parecido las películas anteriores centradas en los X-Men. Porque en ellas, el personaje de Lobezno era casi el que me resultaba más interesante. Y porque, aunque no puedo decir que Hugh Jackman me guste en todas sus actuaciones ni mucho menos, le cogí cariño tras su presentación de los Oscar de este año.
Pero la verdad es que salí decepcionado de la película. Me resultó confusa. Y no solo porque empleen los habituales trucos de moverlo todo muy rápido cuando se dan escenas de acción, difuminando las coreografías de lucha para hacerlo todo mucho más rápido y ficticio de lo necesario. Sino, sobre todo, por los defectos de su guión, que convierte a hermanos en enemigos y posteriormente en compañeros de lucha sin dejarnos muy claro a que se debe tanto cambio. Y que diluye las motivaciones de sus personajes de tal manera que acaba siendo bastante complicado entenderles.
La película me sirvió más que nada para conocer algo más al personaje de Lobezno, su origen. Algo que en realidad podría haber entresacado simplemente de ver el trailer y conocer el título de la película. Porque nada de lo que cuenta llegó a interesarme demasiado. Para eso y para recrearme con muchas de las localizaciones escogidas. Pero bueno, es como una muesca más en la culata de mis películas de cómics, así que no le daré demasiadas vueltas.
Espero que no le den más continuación al tema, y que, si acaso, continúen con la saga sobre los X-Men, si surge alguna buena idea. Porque esta no deja de ser un producto de relleno para aprovechar tanto el tirón del personaje de Lobezno como el del propio Jackman, que está viviendo una época de éxito personal que Hollywood no podía dejar de aprovechar.
Para el vídeo-club, si acaso...
lunes, 11 de mayo de 2009
Lobezno...
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lunes, 20 de abril de 2009
Watchmen.
No sé si algún día me decidiré a hacer la crítica de "Watchmen", el cómic. Tampoco sé mucho de cómics y lo cierto es que éste en concreto resulta especialmente complicado. Su trasfondo, la profundidad de cada uno de los personajes principales y sus traumas, su estilo de narración y la forma en que todo eso se traslada a imágenes... realmente uno entiende el concepto de novela gráfica como una entidad propia.
Pero hoy voy a hablar de "Watchmen", la película, la complicada producción con la que Zack Snyder ("300") ha trasladado al cine la obra de Alan Moore y Dave Gibbons. Una película con los defectos y carencias que se le pueden achacar a casi cualquier adaptación al cine de una obra literaria. Pero una adaptación que en mi opinión, y con un ánimo razonablemente comprensivo, es bastante buena.
Es curioso. Cuando me he puesto a revisar críticas sobre la película antes de escribir ésta mía, me ha parecido que era muy fácil distinguir entre los críticos a aquellos que habían leído el cómic y a aquellos que no. Y ocurre con "Watchmen" exactamente lo contrario a lo que suele suceder con otras obras: por lo general gusta más a aquellos que han leído el cómic antes que a los que simplemente han visto la película.
En realidad es normal. Hay quien ha ido a verla pensando que era una película de superhéroes sin saber que en realidad es una película sobre el ser humano, en muchas perspectivas y formas diferentes de analizarlo. Y así es muy fácil sentirse engañado, o no ser capaz de entrar en la historia.
La tremenda complejidad de la obra hace que cualquier intento de llevarla a imágenes sea insuficiente. Y me da la sensación de que los que la hemos leído y hemos visto la película después no solo somos conscientes de ello, sino que además le damos a la película un sentido mayor de lo que ella misma puede ofrecer en imágenes durante sus 162 minutos.
Pero a la vez eso demuestra que se le debe otorgar a la película el mérito que tiene: tanta gente que ha leído el cómic considerando que es una adaptación suficientemente buena ha de ser tenido en cuenta para decir que Zack Snyder ha hecho un trabajo notable.
Solo queda esperar a ver si efectivamente la versión extendida del DVD dura 250 minutos y completa algunos vacíos que quedan en la original.
La película, concebida originalmente desde el cómic, tiene un problema muy gordo y difícil de resolver en su traslado al cine: se trata de una obra coral, muy coral, con muchos personajes protagonistas cada uno de los cuales tiene una historia que necesitamos conocer para implicarnos en la película y ninguno de los cuales puede ser el centro de la misma si queremos contarla entera.
Extraer del cómic original una narración lineal que pueda ser asumida por los espectadores es muy complicado, imposible casi, y lo cierto es que, viendo las críticas de los no iniciados, puede que el intento de Snyder de narrarlo como en el cómic haya sido infructuoso. Parece que cierto conocimiento previo de la historia resulta necesario para hacerse con ella y no perderse en la profundidad de los mundos de cada uno de sus protagonistas.
Pero en el haber de la película queda bastante buen hacer a la hora de conseguir dotar de fluidez a sus constantes cambios de época y narrador, haciendo que el conjunto tenga un mínimo sentido de bloque. Y, personalmente, entiendo que el final alternativo que ha escogido su guionista-director otorga un mayor sentido a la resolución final de la trama de guerra fría que queda al fondo, y me resulta menos confuso que el final del cómic, aunque sea a costa de traicionar a alguno de los personajes.
Eso y el haber conseguido transmitir a la película una determinada atmósfera de serie negra muy apropiada y una ambientación general muy aproximada a la del propio cómic, a lo que ayuda una banda sonora basada en clásicos del pop-rock-folk, que sitúa muy bien en el tiempo muchos de esos flashbacks constante que se ven en la película.
En cuanto a los actores, los hay mejores y los hay peores. Destaca especialmente Jackie Earle Haley como Rorschach, pero posiblemente tenga mucho que ver con la propia esencia del personaje, que da mucho pie a lucirse cuando no está enmascarado. Y también me gustó el rostro impasivo de Billy Crudup interpretando al Dr. Manhattan, y buena parte de la interpretación de Jeffrey Dean Morgan como El Comediante. Pero me pareció un poco blando Matthew Goode, al que es difícil de creer como tío cachas con esa estructura osea tan longilínea.
En conclusión, solo puedo recomendar ver la película. Aunque sugiero hacerlo después de leer el cómic o, al menos, bien documentado sobre lo que se va a ver. Como ya digo, la profundidad del cómic es inalcanzable por la película, y puede resultar necesario para entenderla en su totalidad.
Y para cualquiera que guste de Watchmen, pasaos por este link para haceros una idea de las posibles secuelas que pueden grabarse de la película...
Disfrutadla.
viernes, 23 de enero de 2009
Heavy Metal.
Heavy Metal es una película de animación de 1981, rodada por encargo de la revista de mismo nombre, y que se compone de varias historias de ciencia ficción entrelazadas a través de la narración sobre el Loc-Nar, una misteriosa bola verde que reune todo el mal y cuya historia sirve de nexo para todas las demás.
Recuerdo que andaba por casa cuando yo era niño, grabada en VHS de una vez que la pusieron en TV, y que alguna vez había intentado verla. Pero lo cierto es que esa estructura de historias sueltas me aburría, que el hecho de que cada una fuese dibujada con un estilo de animación diferente me confundía y que lo que me contaban me quedaba demasiado lejos para atraerme.
Aun así encontré el otro día una copia en DVD y decidí comprármelo para tener claro, con la perspectiva de los años si merecía o no la pena. Y la verdad es que, encontrándole algún que otro fallo, me resultó bastante entretenida.
Como decía, la película se compone de varias historias que se encadenan con el punto común del Loc-Nar. Las historias son, por este orden:
- "Soft Landing": Introducción de la película y comienzo de la historia sobre el Loc-Nar. El profesor Grimaldi encuentra la curiosa piedra verde y la conduce a su casa, donde su hija tendrá que enfrentarse al mal...
- "Harry Canyon": Una cínica historia sobre un taxista del futuro en un futuro Nueva York. Llena de violencia y sexo, me recordó en cierta forma a Philip Marlowe. No tiene la exquisitez narrativa de Raymond Chandler, claro, pero la historia está muy bien.
- "Den": Una historia muy graciosa sobre un típico geek, Dan, que es transportado a una dimensión alternativa donde se ve dentro de Den, una especie de supermachote invencible y conquistador. Se deshace de los malos, se liga a la buena y decide quedarse en esa realidad alternativa donde su realidad es mucho mejor de lo que es en la Tierra. Muy graciosa, una de las más irónicas de las historias.
- "Captain Stern": Cuenta la historia de un juicio contra el Capitan Stern, un militar corrupto de una estación espacial, y como se intenta librar de su pena. La historia es de las peores, pero el diseño de los personajes es de los más interesantes de la película: como poco el de apariencia más personal. A mi el personaje de Stern me recuerda muchísimo a Freddy Hardest, el protagonista de un juego que tuve en el Spectrum cuando era un niño...
- "B-17": Una narración de terror en el interior de un bombardero, que regresa a la base con casi toda su tripulación muerta tras un ataque. Cuando parece que el piloto ya se ha salvado, la historia da un giro... de muerte...
- "So Beautiful, So Dangerous": Esta es una historia bastante esquizofrénica en la que reina la típica proclama de Ian Dury: "Sex and Drugs and Rock and Roll"... Curiosamente, el protagonista más activo en el plano sexual es un pequeño robot que está bastante salido (nada, pero nada que ver con WALL-E). El final me recuerda, en cierta forma, a la canción "Paradise By The Dashboard Light", de Meat Loaf (solo que al revés), cuando la mujer de la historia acepta casarse con el robot ante su insistencia (eso sí, solo si lo hace por el rito judío). Delirante.

- "Taarna": La historia de la lucha contra el Loc-Nar por parte de una raza especial, los Taarakianos. En un mundo asolado por unos mutantes seguidores del Loc-Nar, Taarna, la última taarakiana viva ha de cumplir la venganza que sus genes exigen ante la masacre del pueblo humano. La más larga y seria de todas las historias, que conduce al final de la película.
Y el final desemboca en la derrota del Loc-Nar, continuando y completando la historia iniciada en "Soft Landing".
Tanto la música como la banda sonora de la película están muy bien, enlazando muy eficientemente con las escenas, aunque no siempre combinan perfectamente con el título de la obra (¿que hace Devo ahí en medio?). Y en conjunto, se podría decir que la obra es una muy entretenida y libre interpretación de lo que supone la liberación de todo tipo de prejuicios, y destila un humor más que atractivo.
En cuanto a los fallos, lo cierto es que son sobre todo achacables al tipo de película escogida. El hecho de estar formada por diferentes partes, con diferentes estilos narrativos, diferentes tonos y diferentes dibujantes hace que le falte un poco de sentido de unidad a la obra. El hilo conductor es escaso y difuso, y solo está bien trenzado entre "Soft Landing" y "Taarna". Y eso provoca bajadas de ritmo y perdidas de atención, aunque también permite ver la película de poco en poco sin perderse nada.
Y por otro lado, no hubiese estado de más alargar algunas de las historias, dotándoles de una mayor coherencia, pues algunas resultan tan cortas que parecen retazos perdidos de algo mayor.

Pero por lo demás, la película resulta muy divertida y se ve con bastante facilidad, así que os la voy a recomendar a todos (a todos aquellos que tengan más de 18 años, pues algunas escenas están algo subidas de tono).
Disfrutadla si la encontráis.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Wanted
Hasan as-Sabbah, nacido en Rayy en 1048, pasó a la historia como el fundador de la secta de los asesinos (hashishiyunes o hashashines, por su supuesta sumisión a base de hachís).
La secta había sido diseñada por él como herramienta para extender la doctrina chiita contra la imperante sunii, impuesta por los selyúcidas en todo el actual Oriente Medio y el Asia musulmana. Para conseguir sus objetivos, los asesinos recurrían con mucha frecuencia al crimen, por lo que pronto se hicieron famosos y temidos, y de ahí le dieron nombre al término asesinar. Sus tácticas se basaban casi siempre en el estudio de las costumbres de las víctimas, el empleo de disfraces y los ataques en público para dar ejemplo, así como la recurrencia al martirio del homicida como sacrificio heroico. Y tuvieron cierta trascendencia en las cruzadas que los cristianos europeos iniciaron contra los musulmanes a finales del siglo XI.
Como si de una reinterpretación de los hashashines se tratara, la nueva película de Timur Bekmambetov, el director ruso de las infumables "Guardianes de la noche" y "Guardianes del día", basada en el cómic homónimo de Mark Miller y J. G. Jones (que desconozco), nos cuenta la historia de una hermandad de asesinos, de espectaculares metodologías y misteriosos miembros, que se ve envuelta en momentos de peligro ante la traición de uno de sus hermanos.
Sin duda lo mejor de la película es el manejo de la acción y el espectáculo, el sello de autor de Bekmambetov, así como el negro sentido del humor que destila en muchas de sus escenas. Pero lo cierto es que, resultando una película entretenida, es difícil encontrarle cualidades destacables.
Esta claro que es una película con un público muy claro, y que no siempre es fácil entretener. Pero la verdad es que abusa de casquería y de efectos especiales para causar una impresión sobre el espectador que, pese a lo efectivo que pueda resultar, acaba siendo bastante vacua.
La historia no está mal entrelazada, y aunque el personaje principal, sus motivaciones y cambios, resulte poco creíble, la verdad es que la sensación de irrealidad es tan constante a lo largo de la película que nada importa demasiado. Los actores se dedican a cumplir el expediente que requiere una película de este tipo, Morgan Freeman tiene uno de sus papeles intrascendentes con los que se paga la vida y Angelina Jolie casi sale desnuda, así que más o menos se deja ver.
Por lo demás, y por mucho que se busque, la verdad es que la película no merece mucho la pena. De esas que le recuerdas al que te ha llevado a verla cuando quieres escoger tú. En pocas palabras, para videoclub y en una noche muy aburrida.
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miércoles, 10 de septiembre de 2008
Gafas como pantallas.
He de confesar que no soy muy amigo de las gafas de sol, así en genérico.
Encuentro que son útiles cuando son útiles, claro, pero me sacan de quicio cuando se usan como simple complemento de moda. Porque no entiendo porque hay gente que sale con ellas puestas por la noche. Y porque cuando son innecesarias me resultan engañosas, al impedirme ver los ojos de mi interlocutor.
En ese sentido, igual estoy muy chapado a la antigua, me parecen incluso maleducadas; son como esas gorras y esos sombreros que no se quitan al entrar en lugares cubiertos... para mí, una pequeña falta de respeto.
Ahora bien, la última moda de gafas de sol va incluso más lejos. A su propia esencia de gafas de sol unen una extensión exagerada, convirtiéndose en verdaderas "mascaras" de sol que ya no solo impiden ver los ojos, sino que también impiden ver cualquier matiz de expresión facial en la mitad superior de la cara. Un verdadero engaño.

Y lo peor de estas gafas no es que engañen al que tienen delante, es que en cierta forma también engañan al que tienen detrás. Uno se pone esas gafas, ahora que están de moda y no nos parecen ridículas, y, al taparle media cara, parece hasta guapo. Y claro, es muy fácil ir a la óptica buscando un modelo que nos guste y pensar que esas nos sientan bien...
¡Que coño, puede que uno sea feo, pero no me voy a dejar acomplejar escondiendo mi cara encima! ¡Y tú, no te das cuenta de que te sientan bien porque no se te ve detrás!? Merluzo...
En cierta forma son como el burca del mundo de las gafas...
Así que abogo por un cambio de tendencia desde ya. Todas esas gafas, a la basura. Un perdón para las de los pilotos, motoristas, esquiadores y demás en los que sí tienen un sentido, pero en todos esos casos que las usan porque son lo más "fashion" del momento, a la minipimer con ellas. Y que vuelvan esas gafas de tamaños más normales por favor, esas en las que la nariz parece grande.
Que si no lo próximo en ponerse de moda será una máscara con gafas en plan Spiderman, y encima habrá algún idiota que se crea un superhéroe...
jueves, 28 de agosto de 2008
Helen Love.
Adoradora incurable de Joey Ramone, Helen Love es la líder del trio indie galés del mismo nombre, y ha llegado a declarar que solo escucha música de "The Ramones". Yo personalmente, y viendo su trabajo, me lo creo, la verdad.
El grupo Helen Love es una de esas cosas raras y fabulosas que conoces en una fiesta o en un disco recopilatorio y del que enseguida quieres saber más. Por desgracia, sus discos no son fáciles de encontrar (excepto el último, editado por Elefant Records, que con eso de ser española sus cosas son más accesibles), y solo búsquedas en Amazon permiten conseguir sus discos de importación. Pero en este caso merece la pena.
Formado por tres chicas, (Helen, Sheena y Beth), su estética personal mantiene el culto por "The Ramones", con su pelo cubriendo su cara y unas perennes gafas de sol. Sus discos, en cambio, tienen una línea inconfundible, marcada por los colores chillones y un dibujo clásico del manga japonés.
Su música está formada a partes iguales por punk, bubblegum pop y bases electrónicas, y son composiciones muy rítmicas que rara vez llegan a los tres minutos. Aunque no hace falta más para conseguir ser especiales. Escuchar un disco suyo es muy parecido al equivalente musical de comer peta zetas, y aunque pueden resultar un poco monótonos si uno se sumerge demasiado en su música, y que pecaban de un exceso de amateurismo al principio, lo cierto es que sus canciones son de las que no deben faltar en una recopilación para una fiesta pop.
Os dejo su video "Long Live The UK Music Scene", una de sus canciones de mayor éxito:
Espero que os gusten.
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lunes, 25 de agosto de 2008
El caballero oscuro.
"El caballero oscuro" es la película continuación de esa reinvención de Batman que hicieron hace un par de años con Christian Bale como Bruce Wayne y Michael Caine interpretando a Alfred.
Una película interesante, tan tenebrosa como su nombre indica, que supone una continuación superior a la original y nos presenta un Batman especialmente humano, acuciado por la responsabilidad de su papel y por el choque moral que supone ser un vigilante secreto en una sociedad corrupta.
He de confesar que, aunque me gustó "Batman Begins", el movimiento de replantear todo de nuevo después de tener tan recientes la serie de películas de Tim Burton y Joel Schumacher me pareció, sobre todo, una muestra más de la fatiga imaginativa que últimamente afecta a Hollywood. Una película que mejoraba lo ya hecho, aunque no me gustara el papel de vividor amoral de Bruce Wayne. Pero que significaba continuar la estela de las miles de películas de superhéroes lanzadas recientemente. Y que parecía muy oportunista.
Ahora bien, una vez dado el paso, "El caballero oscuro" ha continuado mejorando el producto, y es algo que se agradece. El guión es complejo y rebuscado, y bucea en las motivaciones de las personas en busca de la definición del bien y el mal. Deja por momentos un regusto amargo y mucha incertidumbre de donde se encuentran las fronteras del primero para defendernos del segundo. Así como de hasta que punto un ser bueno puede actuar malévolamente en una circunstancia límite. El hecho de que, en ese punto, la acción moralmente más complicada y a la vez más desprendida la realice un presidiario condenado no es sino una muestra más de por donde va la película.
Y la película va por la búsqueda del propio yo en la confrontación de una realidad que nos exige responsabilidades extremas.
De como Bruce Wayne, en su deseo de que el bien sobresalga en su mundo, se encuentra ante la contradicción de que igual Batman se sitúa por encima de las reglas. Y con la paradoja de que quizás Batman le impida ser él mismo en un mundo que necesita más a Batman que a Bruce Wayne.
Por eso, para huir de si mismo y poder encontrarse, Bruce decide apoyar a quién para él es el verdadero héroe que Gotham necesita, Harvey Dent (Aaron Eckhart).
Y por eso el Joker, interpretado de una inusual pero fascinante manera por el difunto Heath Ledger, representa el mayor de los peligros. Pues su locura e ignorancia de los límites sitúa a toda la ciudad (Bruce Wayne incluido) en una situación en la que debe comprometerse moralmente si quiere seguir siendo viable como tal.
Como queda claro, la película tiene más chicha de lo que habitualmente nos encontramos en una película de superhéroes. Plantea grises en un mundo que típicamente vive de blancos y negros polares, y genera dudas en los personajes protagonistas que hacen dudar al propio público.
Pero la verdad es que al final, después de rodear la cuestión hasta marear a una peonza, la historia se hace un poco larga, y queda demasiado resuelta para dejar libres las dudas que plantea. Soy de los que creen que un final más abierto ,justo después de las dos explosiones que suponen el giro definitivo de la película, hubiese sido más interesante...
En cuanto a aspectos más técnicos, las interpretaciones me parecieron todas bastante buenas, con un ya destacado Heath Ledger a la cabeza. Pero sería injusto no hablar bien de Aaron Eckhart, Christian Bale y Maggie Gyllenhaal, que hacen interpretaciones más que dignas. Y decir que Gary Oldman, Michael Caine y Morgan Freeman lo hacen también muy bien sería casi como redundar en sus propios nombres, así que no lo haré.
La dirección de Christopher Nolan es muy interesante, narrando con bastante precisión la historia y dándole a toda la película un aire de cine negro que le queda muy bien al personaje de Batman. No me convence del todo la normalidad que ha querido darle a Gotham City, pero esta claro que es una elección basada en otorgarle a la película el tono negro antes citado, y es algo que logra. Y las escenas de acción se resuelven con una dosis nada exagerada (para ser una película de cómic) de efectos especiales e imposibles físicos, lo cual se agradece.
Si te estas pensando si merece la pena verla en el cine, creo que es suficientemente recomendable. No es una película de Oscar (aunque igual se lanzan a dárselo a Heath Ledger, por eso de estar muerto), pero si bastante aceptable. Y contiene suficiente acción como para quedar mejor en pantalla grande.
Entretenida y capaz de hacer pensar un poco, interesante.
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jueves, 21 de agosto de 2008
Descubriendo...
A comienzos del año 2001 Daft Punk, grupo de música electrónica francés, editó el que posiblemente sea su mejor disco hasta el momento, "Discovery" (disco que coincide en nombre con uno de los mejores de la Electric Light Orchestra, aunque ahora no viene a cuento). Con él, Daft Punk rompía un poco con el estilo más electrónico de su disco anterior, "Homework", y se acercaba al pop y al dance, con un hit inicial que se hizo con la corona a la canción discotequera del año: "One more time".
La canción me gustó desde un principio y, como ya conocía al grupo, acabé con el disco en mis manos, ahora no recuerdo si comprado o regalado por decreto (CD original, eso sí). Y aunque se convirtió en la típica canción plasta que acabas odiando de tanto escucharla, ya ha pasado el suficiente tiempo como para que siga disfrutándola cuando cae de vez en cuando en algún local.
Pero lo que descubrí gracias a aquella canción fue un disco fabuloso en el que canciones como "Digital Love" o "Something About Us" destacaban con brillo propio, así como otras instrumentales cual "Crescendolls" o "Veridis Quo", dispuestas a hacerte bailar como un loco, o la lenta "Nightvision", posible fondo para una escena romántica de cualquier película de ciencia ficción.
Lo que me encontré después fue que el vídeo musical de "One more time" lo había creado Leiji Matsumoto, uno de los grandes del manga, y que en realidad era un fragmento de una obra mayor, una película, una opera-rock-pop-dance en formato ánime, cuya historia se narraba sin palabras (ni falta que le hacen) siguiendo las distintas canciones del disco. La obra se titula "Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem", y es una pequeña joya musical en dibujos animados.
Hay mucha gente a la que no le gusta la música electrónica. Y escuchando muchos discos machacones en los que los golpes rítmicos se suceden durante minutos sin aportar grandes variaciones, es algo perfectamente comprensible. Pero este "Discovery" es algo diferente, un disco que merece la pena escuchar.
No dejéis de probar los links del post...
lunes, 28 de julio de 2008
Hancock.
"Hancock", para cuyo cartel en Valencia, Barcelona y Madrid han reflejado en las gafas de sol del protagonista edificios singulares de las ciudades (pulsad en la imagen para ver detalles), es una nueva película de superhéroes, aunque esta vez dándole una vuelta de tuerca a la idea, intentando sacar algo más de interés al rol a través de un cambio en su percepción (en ese sentido, estoy deseando ver "Watchmen" para ver que han sabido hacer con la novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons). Y lo cierto es que consigue con ello darle algo más de interés inicial a una película que, por lo demás, tiene serios fallos de guión que hacen que resulte más un proyecto frustrado que cualquier otra cosa.
John Hancock es un superhéroe marginado, autor de los más increíbles prodigios, pero tan inadaptado socialmente que es odiado por sus conciudadanos, los cuales ven en él un verdadero peligro público. De hecho, John es desagradable y violento, y les hace perder altas sumas de dinero en destrozos a edificios e infraestructuras cuando actúa intentando luchar contra el crimen. Y el típico dicho de que "un gran poder exige una gran responsabilidad" pierde su significado al aplicársele.
Pero un buen día Hancock salva la vida a Ray, un asesor de imagen con el sueño de conseguir un mundo mejor. Y, pese a que el trato de John con otras personas es frió y distante, incapaz de establecer ningún vínculo emocional, Ray decide regenerarle y convertirle en el superhéroe que el mundo necesita.
Hasta aquí la idea no está mal, y se presenta con grandes dosis de sentido del humor. Pero después comienza una segunda parte de la película en la que el guión se pierde en una metáfora sobre el amor y la soledad, y sobre lo que esto significa en las vidas de las personas. Y la mezcla resultante es confusa, mal explicada, con una evolución de los personajes un tanto atropellada y un final muy del tipo Hollywood y muy equivocado para lo que la película requería.
Es una lástima, la verdad. La segunda parte, esa metáfora de la que hablo, daba para algo más. Y podría haberlo tenido si el final hubiese sido más ambicioso. Y quizás con un poco más de esfuerzo en relatarnos los cambios sobre la personalidad de Hancock, el avance del film hubiese parecido menos a trompicones.
Pero lo que se ve finalmente es fallido, una película de simple y puro entretenimiento juvenil que se queda muy a medias y decepciona.
Para llevar a los hijos o sobrinos si ya entienden de superhéroes, y poco más...
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lunes, 21 de julio de 2008
Mis vecinos los Yamada.
Mis vecinos los Yamada es una película de animación japonesa basado en una tira cómica realizada por Hisachi Ishii. Dibujado con una línea muy clara y con un color casi de acuarela, la obra es un maravilloso acercamiento costumbrista a la vida de los Yamada, una típica familia media japonesa compuesta por Takashi, Matsuko, Shegi, Noboru y Nonoko (padre, madre, abuela, hijo e hija, respectivamente).
Por su técnica, bastante personal y poco habitual dentro del dibujo japonés, recuerda más a dibujos animados tipo Shin Chan o Chicho Terremoto que a la más común obra de ojos enormes al estilo definido por Osamu Tezuka. Y la película mantiene la estructura de la tira cómica original, contándonos como viven los Yamada a través de breves retazos autoconclusivos de su vida.
Puede que como dibujo no sea especialmente bueno. Y que tampoco nos narre nada fuera de lo corriente. Pero hay cierta magia en la película de los Yamada. Una magia cercana y real, que queda enmarcada por los pequeños haikus que cierran cada capítulo, obras de arte de la poesía cotidiana.
Son pequeños capítulos que nos muestran una sociedad patriarcal, en el que el padre es el rey de la casa y donde los ancianos son respetados hasta la reverencia. Historietas de salón y comedor, de trabajo duro y amor por las tradiciones, de convivencia, fatiga y rutina. Pequeños relatos que nos enseñan un punto de vista del japón actual muy diferente del que habitualmente se entresaca de otras obras definidas dentro de todo lo que supone el manga. Un manga que es tan amplio que supone sin duda más una categoría artística que un estilo. Y tan desconocido además en España, donde tendemos a agruparlo todo en un saco de violencia y sexo.
Mis vecinos los Yamada es lenta y poética. Una de sus historias, por ejemplo, nos cuenta como Takashi se levanta para ir de paseo y al marcharse todos los miembros de la familia, vagueando tirados en el salón, le piden una cosa diferente para traer del supermercado. Y como a la vuelta comienza a llover y son todos los miembros de la familia los que se acercan al supermercado a llevar un paraguas al padre de familia, para evitar que se moje. Nada especial, aparentemente, pero una verdadera fuente de información sobre la unidad de una familia, que además en la película se cuenta con mucha más gracia.
Aun no sé que me llevó a comprarme el DVD, porque no conocía la historia antes de verlo. Pero es sin duda una compra redonda de la que no me arrepiento en absoluto.
Y si podéis acceder a ella, no dejéis de echarle un vistazo, porque merece la pena como entretenimiento y como herramienta para conocer algo más la forma de vida de los japoneses más tradicionales.
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lunes, 14 de julio de 2008
Hulk 2.
O "El increible Hulk". O la película sobre Hulk que deberían haber hecho cuando decidieron dejársela hacer a Ang Lee...
Bueno, no es que sea una joya del cine, pero al menos es una película de cómic, que se centra más en la temática del mismo que en las relaciones entre los personajes, como hizo Lee. Y con eso gana en lo que buscan ser estas películas, acción, ritmo y entretenimiento.
No es que reniegue del todo de aquella versión, de la que recuerdo con cierta nostalgia la división de la pantalla en diferentes viñetas, haciendo un guiño a los amantes más tradicionales de los cómics. Y es cierto que, puestos a centrarse en las relaciones personales, Hulk puede ser un buen candidato. Pero no creo que la historia ni el director fuesen los adecuados para un cómic de la Marvel.
Ahora bien, con esto tampoco quiero decir que la nueva película no haga uso de las cuestiones emocionales. Todo lo contrario, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de Hulk y que no es ni mucho menos un superhéroe. Solamente es un tipo con un problema que hace que se ponga muy bestia cuando se enfada o excita, y que busca ponerle solución para poder seguir con su vida (lo cual, bien pensado, le acerca mucho a ser un héroe del día a día).
Pero el caso es que esta versión le añade algo de la acción y ruido que le faltaba a la de Lee, y la mejora con ello. Y no pierde mucho, pues los personajes tampoco dan para tanto y en la primera versión acababa pareciendo un quiero y no puedo entre lo que nos quería contar Ang Lee y lo que de verdad sucedía. El trauma personal de Bruce Banner, su relación con la señorita Ross y el cierre del triángulo con el general 'Trueno' Ross se mantiene aquí otorgándole una importancia menor para no bajar el ritmo de la acción, y personalmente creo que es lo que la película requiere.
Eso sí, con ese final en el que se nos presenta a Robert Downey Jr. haciendo de Tony Stark, así como la presentación de Samuel Sterns y su bulboso final, la película deja cierto regusto a que solo se trataba de una presentación para la próxima, un más que seguro crossover entre el mundo Iron Man y el mundo Hulk en el que veremos aparecer al supervillano The Leader.
En cuanto al trabajo de los actores, creo que es bastante satisfactorio. Tim Roth es más que solvente cuando hace de malo algo desquiciado, William Hurt es un áctor con muchas tablas muy creíble vestido de general y Liv Tyler es muy... guapa. Y Edward Norton es hoy por hoy uno de los grandes talentos de Hollywood, y siempre da la talla, prestándole a Bruce Banner la desesperación que requiere. No estoy seguro de hasta que punto no renovar a ninguno de los actores de la primera versión ha sido por decisión propia o puro descarte de la productora para hacer borrón y cuenta nueva, pero creo que en conjunto no sale perdiendo.
Para terminar mi pequeña crítica, comentar que, como viene siendo costumbre en las producciones de Marvel, nos dejan algunos cameos interesantes, en este caso de Lou Ferrigno (antiguo hombre verde en la serie de televisión) y del omnipresente Stan Lee (que desde que Kevin Smith le empleara como personaje en una de sus películas parece estar decidido a aparecer por todas las esquinas)...
PD: Se me olvidó comentarlo el otro día... ya he superado los 200 posts desde que abrí el blog. Un placer...
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miércoles, 11 de junio de 2008
Monólogos.
Como ya he comentado por aquí alguna vez, uno de mis mejores amigos es humorista. Un humorista demasiado implicado con su concepción del arte como para tener éxito, pero un magnífico humorista. Que voy a decir yo, ¿no?, cuando llevas años desarrollando un determinado sentido del humor con los amigos y al final uno de ellos es capaz de ganarse la vida con él, te parece bueno sí o sí. Pero me fío de lo que le he oído a algún compañero suyo de profesión que llegó a ser alguien en el mundo de los guionistas de humor, y que le considera especialmente bueno. En realidad, el problema de mi amigo es que encuentra el humor alejándose de los estereotipos. Y eso no se premia...
El caso es que, a través de este amigo, de la gente que ha ido conociendo en el mundillo y que ahora son sus amigos y de tantos otros con los que ha compartido los escenarios, he acabado viendo una gran cantidad de monólogos, muchísimas actuaciones y muchas formas diferentes de afrontarlas.
Pero no fue hasta ayer que encontré un genial extracto de una conferencia de Kevin Smith, el director de películas tan divertidas como "Clerks", que me hizo reír como ningún monólogo que haya visto en vídeo (en directo las sensaciones cambian).
Kevin Smith es un tipo cuyo cine frecuentaba con disciplina hasta que hizo Dogma, y del que me quedo con "Persiguiendo a Amy" como mejor película, aunque en cualquiera de las suyas demuestra un indudable talento para los diálogos.
Era previsible que, con ese talento, tuviera también buena labia y capacidad para hacerse con el público en un escenario (Silent Bob es solo un personaje). Y en este speech que se echa, en relación a su frustrada participación como guionista en una nueva película de Supermán que la Warner estuvo preparando en 1997, y que se suponía que iba a protagonizar Nicolas Cage y a dirigir Tim Burton, demuestra unas tremendas dotes para la improvisación, el manejo de los tiempos en la narración de una historia y el control del ritmo para meter los chistes.
Dura 20 minutos, así que hay que buscar tiempo para verlo del tirón. Pero, si te gustan los cómics, el humor, el cine, Supermán y las historias de Hollywood, has de saber que sería un crimen no hacerlo:
Disfrutadlo.